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    En el blog de Okodia hemos escrito largo y tendido sobre la importancia de una buena traducción. Hemos hablado sobre “traducciones desafortunadas”, traducciones onlinela importancia de la especialización

    En esencia todos los artículos partían de la misma base: cómo hacer traducciones de calidad y de qué forma los clientes pueden acertar al contratar a una agencia o profesional

    Una traducción pobre no solo afecta a los resultados de la empresa que firma el texto, también salpica de mala fama a todo el colectivo de traductores, un oficio vocacional que no es tan fácil como algunos legos piensan 😉

    Así que hoy damos un paso más y desvelamos cinco pistas que pueden ayudarnos a diferenciar a un buen traductor de uno no tan bueno.

     

    Pista número 1:  el tiempo.

    Cualquier tarea necesita un tiempo determinado para realizarse correctamente. Idealmente, una traducción debe pasar por varias fases: lectura preliminar para entender el contexto, traducción, primera revisión, corrección ortográfica y gramatical, corrección de estilo, segunda revisión, lectura completa y entrega (todos estos pasos forman un bucle infinito hasta que el resultado de cada tarea es el óptimo).

    Como ves, estos pasos no se pueden dar en esos cinco minutos que “mi primo que estuvo de Erasmus en Bristol”  te dirá que tarda en mandarte el archivo de mil palabras que necesitas urgentemente, ¿verdad?

     

    Pista número 2:  el contrasentido.

    Según el gran traductólogo francocanadiense Jean Darbelnet, uno de los errores básicos de una mala traducción es el contrasentido, es decir: el texto traducido dice algo contradictorio o sin sentido dentro del contexto general de la obra.

    A grandes rasgos, este error se suele producir cuando el traductor no comprende bien lo que está leyendo, no tiene la preparación suficiente sobre el tema que traduce o, muchas veces, no ha calculado correctamente el tiempo que tardará en documentarse para hacer el trabajo.

     

    Pista número 3: las lagunas.

    Si el texto original tiene, por ejemplo, 15 páginas ¿es lógico que el texto traducido tenga 10? Dependerá del idioma en que se traduzca, ya que hay idiomas más largos que otros, pero puede ser una alerta valiosa.  Una práctica que se repite en ocasiones es correr, correr y correr. Así, se omite esa valiosa revisión que detectaría que faltan partes por traducir.

    Pista número 4: las erratas ortográficas.

    Esta es una de las pistas más importantes que te ayudarán a detectar una mala traducción. Si un traductor no conoce a fondo su propia lengua ¿podemos suponer que producirá un texto sin errores?

    Pista número 5: el presupuesto.

    En España, como en otros países, no existe una tabla de tarifas de traducción autorizada por un Colegio de Traductores o similar. El mercado es, en este sentido, bastante libre. Cada uno cobra lo que quiere o lo que puede. El mayor o menor presupuesto no siempre quiere decir que el traductor o empresa de traducción que lo ofrezca sea mejor o peor, sin duda, pero un presupuesto ridículo sí puede ser una pista para detectar si nos están ofreciendo un trabajo profesional o una traducción de aficionados. Como dicen esos refranes de los abuelos, muchas veces “lo barato sale caro” y “nadie da duros a cuatro pesetas”.

     trotamúsicos okodia

    ¿Te parecen útiles estas pistas? ¿Tienes alguna más?

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