¿Cómo nos ayuda la traducción a estar guapos en Navidad?

Estar guapos y sentirnos bien no es cuestión de cultura o creencia. Seguramente a todos nos gustan ambas cosas. Y las grandes multinacionales lo saben; las mismas que antes y durante la Navidad nos bombardean con anuncios de sus productos en plan canción del verano, una y otra vez, sin piedad. Pero a este tema volveremos más tarde.

¿Quieres estar guapo? Pues asegúrate de que las instrucciones estén bien traducidas.
La buena noticia es que la belleza necesita de la traducción. Alguien, en alguna parte del mundo, debe traducir las instrucciones de aplicación de una mascarilla facial al japonés para que los nipones más coquetos la usen correctamente. ¿Y qué sería del estilista luso si el nuevo tinte de su peluquería no tuviera las instrucciones traducidas al portugués? ¿O cómo usaríamos correctamente los aparatos de depilación, supuestamente indoloros, si no tuviéramos las indicaciones bien detalladas en el idioma que conocemos? Para ilustrar la necesidad de una buena traducción a la hora de ponernos divinos se puede consultar AQUÍ.  Una vez más, el mundo necesita un buen servicio de traducción. Sin embargo, hay marcas comerciales que deciden no traducir sus anuncios de televisión y mantienen la versión original, eso sí, con subtítulos. Alejándonos un momento del mundo de la belleza, cabe destacar que la industria cafetera se preocupa de mejorar la comprensión oral de los televidentes con sus populares anuncios. La parte positiva de no traducir los anuncios publicitarios es que esto nos permite mejorar el conocimiento de las lenguas extranjeras y aprender nuevas palabras, sobre todo en inglés y francés. Pero por encima de todo, y volviendo al campo de los perfumes, algunos anuncios no nos dejan lugar a dudas sobre la pronunciación de la doble erre en inglés, a parte de hacernos creer que, si usamos determinadas colonias, seremos tan guapos como Gisele Bündchen y nos lo pasaremos igual de bien.

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