Cómo posicionar tu web con la traducción (II)

(VIENE DE AQUÍ) En la mayor parte de las traducciones el lector de los textos es un ser humano, pero no en todas. Las traducciones SEO tienen como “público” objetivo una máquina, un buscador y este importante dato está en las mismas siglas “SEO”: “Search Engine Optimization”.

Pero ¿se puede traducir para una máquina? Pues sí, de la misma forma que se puede “escribir” para una máquina optimizando los textos para que se posicionen lo mejor posible en los buscadores.

Y demos un paso más: como profesional del sector sabrás perfectamente que una de las claves principales SEO está en las palabras clave así que traducir SEO será relativamente sencillo: simplemente hay que traducir literalmente esas palabras clave. ¿O no?

Cualquier agencia de traducción profesional se tiraría de los pelos al leer esta afirmación (los traductores aficionados no). Una traducción SEO no consiste en trasladar literalmente una palabra de uno a otro idioma, eso lo podría hacer cualquier app de traducción automática del mercado. Traducir SEO implica un fuerte trabajo previo de localización. Exige que el traductor profesional conozca a fondo no solo el idioma que debe traducir, sino la cultura del idioma final, las tendencias, los usos comunes, los giros y modismos y, también, las principales faltas de ortografía que suelen cometer las personas al teclear su búsqueda en Internet. ¿Quién puede ocuparse de una traducción tan completa y tan compleja? Simple: un traductor nativo profesional.

No solo palabras clave…

Hasta ahora hemos hablado largo y tendido de la importancia de la traducción SEO de palabras clave, pero como buen profesional del marketing que eres, sabrás que SEO es mucho más. Hay otros jugadores en el campo de juego; están los títulos, las etiquetas ALT de las imágenes, las descripciones, las cabeceras… incluso las URL.

¿Debe una agencia de traducción SEO trabajar también sobre estos contenidos? La respuesta es “sí”. En Okodia-Grupo traductor cuando abordamos la traducción de un entorno web dividimos el proyecto en varias partes. Depende de cada proyecto pero, en general, empezamos por traducir los textos generales, los contenidos visibles que la empresa cliente muestra al lector humano en cada una de las páginas. Una vez realizado el grueso del trabajo, y siempre con el apoyo de los expertos SEO, nuestros traductores nativos comienzan a trabajar en la “trastienda”, en esos textos que el ser humano común y corriente pasa por alto, pero que tan vitales resultan para el posicionamiento orgánico de un entorno web.

¿Cuál es el objetivo final de este trabajo multidisciplinar e intenso? En realidad son dos, aunque uno lleva al otro. El primer objetivo que se busca es posicionar cada entorno web en el mercado internacional en el que el cliente desea destacar.

El segundo objetivo viene derivado del primero y es, en realidad, la clave de todo el proceso: conseguir que la empresa cliente se comunique con rigor y eficacia con ese consumidor internacional cada día más informado, cada día más exigente.

Traducir SEO con dos objetivos: internacionalizar y posicionar… Tan simple, tan complejo.