Cómo seducir al realizar traducciones turísticas

En un país donde el sector turístico tiene tanto peso como en el nuestro, es necesario que se otorgue a la traducción turística la relevancia que se merece. Se habla muy a menudo de la importancia del marketing turístico: presencia y reputación online, lo fundamental de una estrategia elaborada en los social media, el desarrollo de contenidos y nuevas tecnologías y un largo etcétera. Sin embargo, pocas veces se acentúa la necesidad de traducir todos esos contenidos para que lleguen a un público más amplio. Y sobre todo la obligación de hacerlo con calidad. Todos tenemos en mente llamativos ejemplos, como traducciones de menús descabelladas, o cartelería con fallos estrepitosos y sinsentidos.  Y es que, al contrario de lo que mucha gente piensa, no todo el mundo está capacitado para hacer traducción turística, ni siquiera todos los traductores profesionales. La traducción turística requiere el mismo nivel de especialización que cualquier otro tipo de traducción.

Cómo seducir al realizar traducciones turísticas

Si quieres especializarte dentro de la traducción turística, o necesitas de alguien que te haga una traducción dentro de este ámbito, debes considerar las siguientes características que debe tener un traductor turístico.

En primer lugar, hay que tener en cuenta la relevancia del traductor turístico como mediador cultural. Ya sean folletos turísticos, páginas web, guías de viaje o cartas de restaurantes, el traductor turístico habla en definitiva de la historia, costumbres, geografía o gastronomía de un país y una cultura. Debe dominar la terminología de disciplinas muy concretas (bien sea arte, análisis estadísticos, literatura, arquitectura, deportes, etc) sin dejar de usar distintas fuentes de referencia e información. Es muy importante leer, comparar y contrastar.

Por otra parte, un buen traductor turístico debe saber adaptar el estilo al tipo de información y formato que está traduciendo. En general, la traducción turística tiene unos elementos muy característicos.  Siempre será un lenguaje claro y comprensible y desde luego, positivo (puesto que se trata de recalcar los aspectos más atractivos de una cultura).  Una traducción turística bien hecha tendrá en general, un estilo descriptivo, con adjetivos sugerentes e incluso a veces, se puede acercar al tono poético. En guías de viaje, folletos, o páginas web de ciudades o destinos, podemos ver estos ejemplos.

Una traducción turística exitosa también tendrá grandes dosis de creatividad. De hecho, muchas veces puede acercarse al lenguaje publicitario, en lo ponderativo de sus descripciones y adjetivos, o en el tono apelativo para atraer al turista.  Juegos de palabras, humor, refranes, son aspectos del idioma meta que deberá dominar el traductor. Quizás no te has dado cuenta de la cantidad de marcas turísticas que existen, pero vemos sus eslóganes y reclamos publicitarios a diario: restaurantes, atracciones turísticas…además, ya hay casi tantas marcas turísticas como ciudades y países (e incluso provincias, en nuestro caso), y todas ellas emplean frases muy pensadas que tienen que expresar la misma idea y sensaciones en varios idiomas.

Por último, una traducción turística de calidad requiere una coherencia e ideas claras sobre palabras que se tienen que traducir y que no. Por ejemplo, términos que no tienen equivalente en cultura meta, nombres propios, topónimos o festividades no siempre se traducen. Y nadie que un traductor turístico profesional, que domine tanto el idioma de salida como el de destino, para tomar estas decisiones.