Cómo es la traducción de avisos legales en una web

Cualquier empresa, sea del tipo que sea, fabricante o proveedora de servicios, sabe lo importante que es su presencia en internet. Aunque nuestro negocio parezca pequeño, puede ser grande si sabemos llegar a cada uno de los potenciales clientes que se encuentran a lo largo y ancho de todo el mundo. Para acceder a ellos es imprescindible una buena traducción del sitio web, y no una traducción realizada por un servicio de traducción automática o por cualquiera que conozca más o menos el idioma de llegada. Y dentro de esa tarea, la traducción de avisos legales es fundamental. 

Como siempre, no sólo es necesario que el traductor conozca las lenguas de trabajo, sino también que conozca bien el tema de traducción. Un ejemplo muy claro lo encontramos cuando navegamos por la red y echamos un vistazo a cualquiera de los avisos legales que toda página web debe incorporar. En el caso específico del inglés, y pongo este idioma como ejemplo universal, ya que este es el idioma al que la mayoría de páginas web de cualquier lugar están traducidas, es este un apartado especialmente explicativo de lo que estoy hablando. Resulta que en ocasiones la página web está traducida por alguien de la propia empresa que conoce la lengua de trabajo y que, por supuesto, conoce el producto del que se trata. Nada que objetar.

Sin embargo, cuando llegamos al apartado de Aviso Legal, la cosa se pone peliaguda, ya que se tratan temas jurídicos que en este caso no conoce el traductor ocasional. De ahí que encontremos un desconocimiento flagrante del vocabulario específico de este tipo de avisos, o que encontremos traducciones literales de algunas de las cláusulas de las condiciones de uso, que en el idioma de llegada resultan redundantes o sin sentido.

La traducción de avisos legales

Dos ejemplos muy claros pueden ser las cláusulas de exoneración de garantías y responsabilidades y las cláusulas de nulidad o ineficiencia de las cláusulas. Cualquier persona, por mucho que conozca la lengua de llegada, incluso aunque sea hablante nativa de la lengua inglesa, si desconoce el marco jurídico legal de los países angloparlantes, caerá en el error de traducir literalmente estos conceptos.

Habitualmente encontramos conceptos traducidos por “guarantees and responsibilities exclusion” y “nulity or inefficiency of the clauses” respectivamente. Los conceptos legales correctos para dichos casos son “Disclaimer”, por un lado, y “Severability”, por otro. Cualquier persona que conozca medianamente la tipología contractual propia de los países del continente y la de los países anglosajones conoce estos conceptos y la terminología que en cada cultura se aplica a cada uno de ellos. Si dejamos que nuestras traducciones sean realizadas por traductores ocasionales que no se dedican de forma completa a la traducción, sin duda obtendremos textos que adolecen de rigurosidad, exactitud y que no logran por tanto conectar adecuadamente con el receptor del mensaje.

Si queremos encontrar clientes en todo el mundo que consideren nuestra empresa como un lugar fiable y seguro donde realizar sus compras y encargar sus servicios, debemos esforzarnos por ofrecer esa imagen de seriedad, rigurosidad y profesionalidad. La traducción de la página web es la tarjeta de visita que las empresas ofrecen en la red, es la primera impronta que el cliente recibe de nosotros, ¿por qué conformarnos entonces con traducciones hechas por aficionados? Y no olvides la importancia de la traducción de avisos legales de tu site.