¡Pide presupuesto gratis!

En entradas anteriores ya hemos hablado de factores generales que se deben de tener en cuenta a la hora de encontrar el mejor traductor posible al que encargar tu traducción. A grandes rasgos, nos parecía fundamental fijarse en la naturaleza del texto que necesitas traducir, el objetivo o destinatario final de esa traducción, y por último el perfil de traductor que ese documento requiere. Pues bien, hoy vamos a profundizar en otros aspectos más mundanos y que responden más bien a cuestiones prácticas, como son el plazo en el que necesitas la traducción, el formato en el que vas a entregar tu texto o documento y por último (pero sabemos que no por ello menos importante) el precio que quieres pagar. [Sharer] Comencemos por el tiempo del que dispones (y por tanto, tu traductor o agencia) para tener el encargo. Sobre todo si se trata de muchos documentos, o de un texto de gran volumen, debes tener en cuenta que se necesita un plazo razonable. La media de palabras traducidas por un traductor profesional varía, pero calcula que puede rondar entre las 2.500 y 3.000 diarias (dependiendo de la dificultad del texto, de las herramientas de traducción asistida de las que disponga, etc), así que puedes echar cuentas con tu documento y hacerte una idea de lo que necesitas (por ejemplo, si te sirve un único traductor o por el contrario, si necesitarás un equipo). Seguimos con el formato del documento. Muchos clientes no caen en la cuenta hasta que se lo decimos, pero no es lo mismo ni implica la misma dificultad un texto en Word, por ejemplo, que en Pdf. A la hora de hacer el conteo exacto de palabras que hay que traducir, o a la hora de maquetar el texto, la diferencia es importante. Y dejamos para lo último lo primero que (casi) siempre nos suelen preguntar. ¿Cuánto me vais a cobrar? Por todo lo anterior, nuestra respuesta siempre es: “depende”. A la hora de presupuestar una traducción tenemos en cuenta (además de la combinación de idiomas, evidentemente) estos factores que te acabamos de mencionar. No es lo mismo disponer de un plazo cómodo para traducir y revisar un texto, por grande que éste sea, que si lo tenemos que hacer con urgencia (en cuyo caso, como es lógico, sale más caro). Tampoco se suele cobrar lo mismo por un texto general que por uno científico, o por una traducción jurada. De la misma manera que si el formato del documento es de fácil maquetación, este hecho se verá también reflejado en el precio. En cualquier caso, no olvides que lo más importante que debes tener en cuenta a la hora de encontrar el mejor traductor posible, es que te asegure la calidad. El mejor traductor seguramente no será el más rápido, ni el más barato. Recuerda que un buen trabajo se hace con dedicación, y que la calidad también tiene un precio.

Deja un comentario