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    Nuestro trabajo nos encanta, aunque también debemos reconocer que a veces es un poco duro. Ser traductor profesional en una agencia de traducción supone unas grandes dosis de comprensión de los proyectos y empatía con el gestor que te da las instrucciones.  Hoy, con una pizca de humor, vamos a hacer un repaso de los tipos de traductores más habituales que formamos parte de este pequeño gran mundo que es la traducción profesional.

    1. El novato

    Este traductor ha finalizado su carrera hace pocos meses. Se quiere comer el mundo y tiene unas ganas enormes de trabajar y de que le contrates. Compensa su falta de experiencia con un entusiasmo enorme, y siempre tiene un sí por respuesta. Por supuesto habrá que supervisar y revisar muy cuidadosamente su traducción, aunque cumplirá los plazos y que acabes súper satisfecho con su trabajo.

    1. El esporádico

    Este traductor suele trabajar de forma puntual para la agencia. Suele tener otra profesión y utiliza las traducciones como complemento. Se cuenta con él por sus amplios conocimientos en un sector específico. Normalmente acepta pocos proyectos, los que pueda abarcar, y se toma con calma los plazos. Siempre hará un estupendo trabajo, ya que, como hemos dicho, es selectivo con lo que le apasiona.

    1. El perfeccionista

    Es un gran profesional y es indispensable en el funcionamiento de la agencia. Sabes que siempre te entregará una traducción con una calidad 101% perfecta. Confías plenamente él. Te ayudará en mejorar el documento original y tendrá buenas ideas para mejorar el resultado final. Su afán de perfección hace que siempre haya una revisión más por hacer, lo que hará que entregue la traducción en el último segundo. El resultado, sin duda, merece la pena.

    1. El resolutivo

    Es el Superman de los traductores. Lleva muchos años trabajando en la agencia de traducción y tiene una gran experiencia, por lo que siempre se adelanta a los problemas. Conoce al dedillo al cliente de toda la vida. Es capaz de detectar un imprevisto antes de que suceda y, en todo momento, te propondrá un solución válida.

    1. El Jefe Jefazo

    Conoce a los clientes “de toda la vida” y tiene relación directa con ellos, casi de amistad. Tiene un conocimiento profundo del sector y de las necesidades de cada cliente, por lo que tendrá la mejor solución para las traducciones que realiza. Además es director de orquesta, sabe en qué estado está el proyecto y qué tiene que hacer cada miembro del equipo. Sabe motivarlos para que realicen su trabajo de la mejor manera. Por algo es el jefe jefazo. ¿Y tú, qué tipo de traductor eres? ¿Echas en falta otra categoría?

    Rocío González

    Autor Rocío González

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