Halloween es una de las estrellas de las películas estadounidenses. Tanto, que puede parecer que esta festividad es nativa de ese país, pero nada más lejos de la realidad. El Samhain, también conocido como samaín, es una festividad celta que celebraba el final de la época de la cosecha. ¿Y dónde estaban afincados los celtas? Había enclaves en Reino Unido, por supuesto, pero también en el norte de España.
Los celtas y las estaciones
Las principales festividades de los celtas se celebraban al principio o final de las estaciones, aunque estas no tenían una fecha de inicio tan concreto como en la actualidad, sino que se seguían los ciclos agrícolas y ganaderos. Los pueblos celtas dividían el año en dos grandes partes, la oscura y la clara. La oscura comenzaba con el Samhain, y la clara con Beltaine. Asimismo, sus cuatro estaciones eran las siguientes:
- El Imbolc, que celebraba el principio de la primavera. Se asociaba con la fertilidad, dado que marcaba el principio de la temporada de los partos de los animales.
- El Beltaine, que festejaba el comienzo del verano y señalaba cuando los rebaños subían a los pastos más altos.
- El Lughnasa se celebraba en agosto y daba inicio a la época de cosecha.
- El Samhain, que significa literalmente «fin del verano», celebraba tanto el final de la época de la cosecha como la bajada de los rebaños a los pastos invernales.
El ritual del Samhain
Sin embargo, este Halloween celta no solo tenía que ver con el ganado y la cosecha. Los celtas consideraban que durante esta celebración se difuminaba la barrera que existía entre el mundo humano y el sobrenatural, lo que permitía que los espíritus de los difuntos regresaran al hogar, al más puro estilo México. Siempre se les daba buena acogida, dado que se creía que protegerían a la familia y a los rebaños. De lo contrario, se creía que, si algún animal moría ese invierno, era porque algún espíritu lo había reclamado para comérselo porque se había quedado hambriento por un Samhain escueto.
Podría considerarse que este es el origen del «truco o trato», ya que de ahí viene la costumbre de disfrazarse e ir pidiendo dulces casa por casa, como intuían los celtas que hacían los espíritus durante el Samhain. Los dulces representan las ofrendas de comida y bebida que los mortales dejaban para los espíritus en las puertas de las casas.
Además, se ve que también se disfrazaban para pedir confites. Los disfraces consistían en pieles de animales y echaban mano de las cenizas para maquillarse, para intentar parecerse a esos seres sobrenaturales y que estos no les atacaran si se los encontraban. Además, los más atrevidos podían acceder a cuevas que se creían poseídas y en las que, se suponía, se escondían verdaderos tesoros.
La celebración del Samhain según los celtas gallegos
Además de encontrarse con un lugar para ellos en la mesa, los difuntos (y también las hadas o duendes que estuvieran de paso) disfrutaban de toda una fiesta celebrada en su honor. Se encendían hogueras y se celebraban diferentes competiciones. Uno de los juegos era el de la manzana, que aún hoy es un viejo conocido para aquellos que se han ido de campamentos de verano. Este juego consiste en sumergir la manzana en un barreño con agua y tratar de cogerla con la boca. ¿Os suena de algo?
Para la decoración, iluminaban con velas las calaveras de los enemigos y las utilizaban como decoración, y vaciaban nabos y los iluminaban para que les sirvieran de guía a los difuntos que querían acceder al mundo de los vivos. Los nabos se vieron reemplazados por calabazas cuando el ritual llegó a Estados Unidos, dado que allí son mucho más comunes las calabazas.
La Santa Compaña
En Galicia, uno de los ritos más populares era el de la Santa Compaña. Las leyendas dicen que era una procesión de ánimas, en la que un mortal guiaba las almas de los difuntos por el pueblo. Esto ocurría también en Asturias y estaba íntimamente relacionado con el Camino de Santiago. Nadie del pueblo debía encontrarse con ellos, sino que todos debían quedarse en casa si no querían recibir una maldición, de la que solo se librarían si se la pasaban a otra persona. Por supuesto, encontrarse con esta procesión era un mal augurio.
En la realidad, se supone que una persona que portaba una cruz de madera dirigía una especie de procesión en la que unos encapuchados con cirios, que representaban a los difuntos, le seguían en silencio.
El Halloween celta
En otras zonas de cultura gaélica, como Gales y Escocia, se llevaban a cabo rituales muy similares a los gallegos, aunque con diferencias. Por ejemplo, allí era común disfrazarse de criaturas como Mari Lwyd (en Gales), también llamado Láir Bhán (en Irlanda) cogiendo el cráneo de un caballo y tapándolo con una sábana para pedir ofrendas de comida y amenazando con traer desgracias al más avaro. Probablemente, fueran los irlandeses los que llevaron esta costumbre a Estados Unidos cuando emigraron.
De hecho, Halloween procede del término inglés All Hallows’ Eve, que significa «víspera de Todos los Santos». La evolución de este término y de la propia celebración es un buen ejemplo de cómo las lenguas y las culturas están estrechamente relacionadas. Por eso, cuando se traduce un contenido relacionado con tradiciones, costumbres o referencias culturales, no basta con traducir las palabras: también hay que entender el contexto.
Y ahora que ya sabemos su origen… ¡Feliz Samhain y Feliz Halloween!
FAQ
¿Cuál es el origen de Halloween?
El origen de Halloween es una festividad celta conocida como Samhain. Se celebraba a principios de noviembre en enclaves celtas, es decir, en zonas como Irlanda, Gales, Escocia y Galicia.
¿Qué es el Samhain?
Es una antigua festividad de tradición celta que marcaba el final de la época de cosecha y el comienzo del periodo invernal. También estaba relacionada con el mundo de los muertos y los espíritus.
¿Qué relación tiene el Samhain con Galicia?
Galicia cuenta con diferentes tradiciones relacionadas con los difuntos, las hogueras y el mundo sobrenatural. El Samaín gallego actual es una recuperación y reinterpretación contemporánea de elementos relacionados con la tradición y la cultura popular gallega.
¿Por qué se decoran calabazas en Halloween?
La tradición está relacionada con antiguas costumbres europeas en las que se vaciaban nabos y otros vegetales para introducir velas en su interior. En Estados Unidos, las calabazas acabaron sustituyendo a los nabos y se convirtieron en uno de los símbolos de Halloween.








