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La isla del tesoro es una novela de aventuras que cautiva como pocas. El flujo de la trama es perfecto, no le falta ni le sobra nada a este libro que es un singular paradigma de universo literario, contiene un mundo completo que se sostiene en sí mismo, tal y como debe ocurrir en cualquier obra maestra. En todo caso, si hablo aquí de La isla del tesoro, no es para ensalzar sus obvias virtudes, sino para tratar sucintamente una cuestión de traducción que me llama la atención, como es la traducción de la expresión “The Black Spot” que da nombre a los capítulos tercero y vigésimo noveno de la novela. Este “black spot” de La isla del tesoro hace referencia a un aviso que los piratas recibían de manos de alguno de sus compañeros y que significaba que iba a ser juzgado y depuesto como líder de la tripulación, representando incluso su sentencia de muerte. Este aviso consistía en un pequeño fragmento de papel circular pintado de negro por uno de sus lados y con un mensaje escrito en el otro. Al parecer, la existencia y uso del “black spot” es una invención literaria de Robert Louis Stevenson, sin antecedentes reales en el mundo de los bucaneros, más allá del As de picas que los piratas del Caribe enseñaban a quienes eran condenados por  traidores o chivatos. Por lo que la expresión “Black Spot” no posee una traducción histórica documentada. De ahí que a la hora de leer La isla del tesoro en español encontremos varias soluciones posibles a la traducción de esta expresión. Por un lado, en las ediciones de Gredos, por ejemplo, podemos encontrarla como “la mancha negra”. Coincide con la expresión original en su sentido de: “Parte de alguna cosa con distinto color” (D.R.A.E.), pero entre sus significados no se encuentra la acepción de lugar que tiene Spot en inglés. De hecho, en inglés, esta palabra que podría traducirse en español por punto, lugar, mancha, lunar, etc… forma parte de frases hechas, como “put someone in a spot” o “put someone on the spot”, que hacen referencia directa a situaciones difíciles y embarazosas, un matiz que no recoge ninguna de las propuestas al español. Sin embargo, es cierto que la traducción por “mancha negra” aporta el significado de deshonra y desdoro que implica el hecho de ser declarado traidor. Algo parecido ocurre con la traducción elegida por Antonio Roa Pérez en Ed. Dipon, “la marca negra”, que también alude al estigma que suponía recibir dicho aviso, ya que sin duda el receptor quedaba inmediatamente señalado y prácticamente sentenciado. La última de las soluciones de traducción para esta expresión que aquí quiero comentar es la que ofrece la Ed. Edaf y que tal vez sea la que tiene un regusto más romántico: “la mota negra”. Esta traducción ofrece una descripción muy visual de las característica físicas del aviso en sí, ya que alude a una “mancha, pinta o dibujo redondeado muy pequeño” (D.R.A.E.), que es la descripción física exacta del “black spot”. Simpatizo con esta expresión especialmente pues, si bien carece de las referencias directas al deshonor y la estigmatización que las anteriores sí ofrecen, deja al mismo tiempo más espacio a la imaginación, pues al leer que Billy Bones ha recibido la “mota negra”, podemos tener la misma impresión que tiene Jim al verla en la mano del viejo pirata, la de enfrentarnos a un trocito redondo de papel negro que no sabemos qué significa ni a dónde puede llevarnos, pero que sin duda alberga un oscuro secreto de venganza y traición. Pero, para conocer ese secreto, no tendremos más remedio que soportar el placer que implica leer esta novela. ¡A vuestra salud, bucaneros!

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