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El diccionario de la Real Academia Española define la palabra jerga como el lenguaje especial y familiar que usan entre sí los individuos de ciertas profesiones y oficios, como los toreros, los estudiantes, etc. Es decir, el código específico que se utiliza en la intimidad de un grupo laboral o social. La RAE no lo dice, aunque lo sugiere, pero es de aceptación generalizada distinguir entre jerga social y profesional, como veremos a continuación.

No tengo el placer de conocer la jerga taurina. No amigos, no soy capaz de interpretar esta frase: “el burel mogón y careto persiguió al torero hasta el burladero luego de que fracasara con la chicuelina ya que la pañosa se descolgó del estaquillador por golpe recibido con el garapullo saliendo el marrajo en derrote”. ¿Significa esto que soy una ignorante? Sí. Nunca he sentido la inquietud de adentrarme en el mundo de los toros. Pero también, y más importante (y relevante, para el caso que nos ocupa), deja claro el papel y función de la jerga: encriptar. El rasgo más característico de estos lenguajes es el uso de un léxico concreto, diferenciado, y lleno de tecnicismos en el caso de las jergas profesionales. En ocasiones, este vocabulario se cubre intencionadamente con un velo invisible para que los de fuera no puedan penetrar en él, no puedan entenderlo. La jerga carcelaria es un buen ejemplo de ello: los internos, cuando hablen entre ellos, modificarán su lenguaje para que los funcionarios no se entrometan en sus conversaciones. Como es lógico, al ser códigos tan encriptados, particulares y efímeros, su traducción es también todo un arte. La jerga es la lengua de un determinado grupo, y favorece y refuerza la cohesión e identificación de sus miembros. El traductor, si se encuentra ante el reto de tener que traducir una jerga, deberá transportar todo ese contenido, simbolismo y peculiaridad a la lengua de llegada. Por ello, deberá introducirse en el grupo en cuestión e investigar y experimentar la jerga en primera persona. Okodia – Grupo traductor abre un nuevo capítulo en el blog, y durante las próximas semanas, una vez al mes, trataremos de sumergirnos en distintos grupos para captar su esencia lingüística. Desde la jerga médica a la carcelaria, pasando por las que vosotros nos queráis sugerir, analizaremos los distintos campos (en la medida de las posibilidades de nuestro equipo), para daros unas pinceladas de las jergas que se cuecen en nuestro alrededor. ¡Manos a la obra!

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