Mil y un traductores a los que recurrir al menos una vez en la vida

Decir que uno es traductor es como decir que uno es médico. Sí, médico, pero ¿de qué? Todos sabemos que los médicos deben especializarse, durante mucho tiempo, para poder desempeñar su trabajo de forma fiable. Lo mismo ocurre con los traductores, que deben especializarse en un campo específico si quieren que sus traducciones sean de máxima calidad.

Para la traducción de un texto general puedes acudir a cualquier traductor cualificado que conozca bien el idioma de partida y de llegada y que esté entrenado en las habilidades requeridas para la traducción. Con eso es suficiente, pero si lo que necesitas es traducir un texto especializado, con una densidad terminológica considerable, como puede ser un texto sobre farmacología o bien las instrucciones para el diseño en 3D de un contenedor industrial, en ese caso deberás recurrir a  un buen traductor, pero un traductor con experiencia específica en la traducción de ese tipo de documentos.

A traducir se aprende traduciendo, y determinadas cuestiones específicas sólo pueden haberse resuelto cuando ya nos hemos topado previamente con ese mismo problema en otro texto, y si ha sido en más de una ocasión, muchísimo mejor. Las abreviaturas, terminología y estructura específica de los textos especializados son distintas según cada temática e idioma, y podríamos equivocarnos si confiásemos una traducción de un texto de biología molecular a un traductor especializado en contratos mercantiles, y viceversa.

Si la traducción ha de ser fiable al 100%, debemos recurrir a un especialista en ese tema específico. Si el cliente quiere ahorrarse tiempo y dar en el clavo, una agencia de traducción podrá poner a su disposición de manera inmediata un grupo de traductores especializados en distintas áreas y con competencia en varios idiomas. De esta manera, tenemos a nuestro alcance una amplia variedad de recursos con tan sólo una llamada.

Como decía una vez un cliente, la solución pasa no por buscar ayuda sino por tener el teléfono de quien te puede ayudar. Y por supuesto, si el cliente tiene alguna cuestión, pregunta a tu agencia de traducción de confianza qué requisitos mínimos exige a sus traductores, y así podrá salir de dudas sobre la fiabilidad de los mismos. Si la empresa es seria, de confianza y responsable, estarán encantados en darles todo tipo de explicaciones sobre el esfuerzo y trabajo que realizan para poder ofrecerles traducciones de máxima calidad.