Necesitas un traductor profesional en tu vida y no lo sabes

No son pocas las veces que un traductor profesional ha tenido que aclarar en alguna conversación informal que no es actor de doblaje -por lo de Traducción e Interpretación- o, peor aún, intentar convencer a alguien de que su profesión es necesaria en muchas situaciones y para muchas personas. Pues bien, hoy en nuestro blog queremos ilustrar algunos escenarios cotidianos en los que la traducción puede marcar la diferencia en la vida del vecino de arriba o de cualquier persona con inquietudes. Quizás descubras que necesitas un traductor profesional en tu vida y aún no lo sabes.

¿Crees que tu proyecto es demasiado pequeño para pedir los servicios de un traductor profesional? Te equivocas. ¡Tuitéalo!

Empecemos por el colectivo de estudiantes que, en principio, tiene ganas de moverse, explorar, aprender e investigar. Durante este periodo de la vida les pueden salir oportunidades de viajar a otros países para estudiar o trabajar. En cualquiera de los dos casos hay una inevitable burocracia previa a seguir. Y sí, los documentos aburridos también se traducen. No querrás empezar el viaje de tu vida con mal pie, ¿verdad? Durante esta etapa de ensueño es habitual tener que escribir tesis y no lo es menos optar por traducirlas. No te hará ningún bien una traducción de mala calidad que deje en entredicho tu trabajo.

Cualquier persona con inquietudes culturales puede también necesitar nuestros servicios. ¿Te interesa algún tema científico? ¿Has pensado en escribir un artículo divulgativo, un cuento infantil o un libro de poemas? ¿Has hecho tu primer corto con tu modesta productora? En este caso, podemos ayudarte también. Si quieres enviar tu artículo para que lo publiquen en alguna revista, seguramente te pedirán un abstract en inglés, por ejemplo. ¿Y tu cuento? Seguramente a muchos niños que hablen otros idiomas les gustará, igual que tus poemas. Por último, ¿vas a privar a millones de espectadores de tu primer cortometraje, del que te sientes tan orgulloso? En este último caso, si tu respuesta es no, te anunciamos que ha llegado el momento de que recurras a la traducción audiovisual.

Si mantienes un blog seguro que deseas compartir algo: secretos de belleza y moda, consejos sobre salud y bienestar, conocimientos sobre fotografía, en fin, la lista sería interminable. Pero difícilmente disfrutarán de tus escritos los usuarios que no comprendan tu idioma. ¿Lo ves? Tu blog grita a voces que lo traduzcas.   Después está el colectivo de los emprendedores, en el ámbito que sea, personas con ganas de hacer cosas y de abrirse al mundo. Seguramente, al margen del negocio que deseen empezar, deberán hacerse una web y, si no quieren que su ímpetu se vea frenado por límites lingüísticos, tendrán que presentarla en varios idiomas desde un principio.

Por último, tenemos a nuestros queridos pequeños empresarios, dueños de negocios tradicionales: peluquerías, bares, tiendas, etc., que seguramente nos mirarán con recelo si les ofrecemos nuestros servicios. Pero la lógica siempre será nuestra mejor aliada en estos casos. “Chiquilla, ¿a mí de qué me sirve eso que haces tú?” “Pues para saber exactamente qué componentes tienen los tintes que acabas de comprar, por ejemplo” o “Para que los extranjeros no tengan miedo de pedir ninguno de los platos de tu carta, Manolo”.   Nos necesitas, básicamente, para no quedarte a medias en tus proyectos y para no hacer el ridículo en el momento menos pensado con una traducción de ir por casa. Necesitas un traductor profesional en tu vida y ahora ya lo sabes. ¿Podemos ayudarte hoy?