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    De errores de traducción está hecho el hombre (aunque no debería si cuenta con un buen traductor profesional). Pero a lo hecho hace años e incluso siglos, hay que sacarle pecho. Seguro que conoces algunos errores de traducción que han marcado nuestra vida y nuestra cultura aunque no seas consciente de ellos. Y como hoy queremos que aprendas un poquito más, te los vamos a contar.

    El que calla…

    Uno de los peores errores de traducción de todos los tiempos tuvo lugar durante la Guerra Mundial. Concretamente en julio del año 1945. Tras la conferencia de Potsdam  los aliados exigieron la rendición del Imperio Japonés. Cuando aún el gobierno nipón no había tomado una decisión, el primer ministro Kantaro Suzuki contestó a los periodistas con un simple mokusatsu, que no es otra cosa que un simple “sin comentarios”. Sin embargo, el japonés hizo una pobre elección de palabra, ya que también puede significar “lo despreciamos”, como lo tradujeron buena parte de las agencias americanas. Solo diez días después, la primera bomba atómica, Little Boy, estallaba sobre Hiroshima.

    ¿Un Moisés cornudo?

    ¿Alguna vez has visto una representación de Moisés con dos cuernos en la cabeza? Seguro que sí. El error proviene de una mala traducción. Se trata del momento en el que Moisés desciende del monte Sinaí. Según la versión original, la cabeza de Moisés estaba “radiante”, pero en hebreo no se escriben las vocales, por lo que San Jerónimo leyó keren en vez de karen. Y así, de la nada, aparecieron dos cuernos en la cabeza del elegido para liberar al pueblo judío que se verían en buena parte de la iconografía posterior.

    Por qué el Moisés de Miguel Ángel tiene cuernos?

    ¿De dónde vienen los ‘paraísos fiscales’?

    Paraíso fiscal viene, ciertamente, de la traducción de la expresión inglesa ‘tax haven’, que significa ‘refugio fiscal’. Ni cortos ni perezosos, los franceses que comenzaron a utilizar esta expresión no tenían buenas nociones de inglés y confundieron ‘haven’ con ‘heaven’, mucho más paradisiaco, por supuesto. Y en España, cómo no, les seguimos el rollo y decidimos hablar de ‘paraísos fiscales’.

    De Portugal para ‘echar de menos’

    Si nos fijáramos en el sentido literal de la expresión ‘echar de menos’, podría parecer que tenemos ganas de alejar a alguien de nuestro lado, pero significa todo lo contrario: no soportas que esa persona esté mucho tiempo alejada de ti. En este caso, el error de traducción de esta expresión proviene de nuestros vecinos portugueses. Por esas tierras se habla de ‘achar de menos’, donde ‘achar’ significa ‘hallar’, con el sentido implícito de sentir la falta de algo. Sin embargo, como ‘achar’ se parecía a ‘echar’, así se quedó la expresión. No parece que sea una acierto, pero bueno, si a ellos les gusta…

    El gélido Cabo de Hornos

    Si alguna vez has estado en Cabo de Hornos, sabrás que allí hace de todo menos calor. Entonces…¿por qué ese nombre? Pues, básicamente, por un error de traducción. Se debe más bien a la vagancia a la hora de traducir que a otra cosa. ‘Horn’ proviene del inglés, que no significa cuerno, sino que hace referencia a un pueblecito que hay cerca. Algún listillo quiso traducirlo al español y por vaguedad y similitud de palabras decidió que su traducción era Cabo de Hornos.

    La similitud entre puentes y brujas

    ¿Has visitado alguna vez la ciudad belga de Brujas? Con sus puentes, sus casitas de encanto… pero sin brujas, claro. He aquí otra traducción culmen y errónea, claro está. El nombre ‘Brugge’ no significa para nada brujas, viene a decir ‘puentes’. Este error de traducción puede deberse a la similitud de la grafía ‘brugge’ con ‘brujas’. Pero claro, ahí se ha quedado. Y un error de traducción es un error.

    Traductores profesionales para evitar errores

    Estos son solo dos de los múltiples errores de traducción que han marcado nuestra vida y nuestra cultura. Y es que el trabajo de los traductores es tan importante que por eso es relevante escoger a la mejor agencia de traducción para cualquier encargo. Con estos errores de traducción uno es plenamente consciente de que este trabajo no se puede dejar en manos de cualquiera.