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Cuando hablamos de las ventajas de traducir, nos referimos evidentemente a los beneficios de una buena traducción, una traducción profesional. Si la traducción no es buena, puede ser peor el remedio que la enfermedad y, lejos de ayudarte, podría dañar tu trabajo y reputación.

Por eso siempre insistimos en la importancia de una traducción que esté al nivel de lo esperado. Por supuesto, ese familiar o amigo que sabe inglés puede ayudarte a leer o escribir un email, o puedes utilizar traductores automáticos para hacerte una idea general de lo que dice un texto que has visto, pero nunca debes esperar de este método un resultado profesional.

[Sharer]

¿Cuáles son las opciones que tienes a la hora de traducir?

  1. Usar un traductor automático
  2. Dejar que te lo traduzca esa persona que no es experta en el tema ni traductora, pero que sabe hablar muy bien ese idioma
  3. Traducirlo tú mismo y dejar en manos de un profesional la revisión del texto
  4. Encargar directamente esa traducción (y revisión) a profesionales

¿Crees que encontrarás diferencias entre una opción y otra? ¡Por supuesto! Todas pueden ser correctas y válidas en un momento dado, pero debes asumir una diferencia de calidad que, dependiendo del objetivo de tu traducción, podrás aceptar o no.

Cuando lo que necesitas es un texto perfecto, apto para un contexto especializado, o de carácter comercial, divulgativo, institucional, etc, la solución es sin duda una traducción profesional. ¿Qué diferencias vas a encontrar entre una traducción profesional y una que no lo es?

Para empezar, en una traducción profesional no encontrarás (o no deberías) faltas de ortografía, falsos sentidos, o incoherencias gramaticales. Sí encontrarás, en cambio, un lenguaje correcto, natural, y con un vocabulario acorde a la naturaleza del texto. Una traducción profesional no solo supone que una persona nativa de ese idioma, y especializada en la materia de tu texto, haga la traducción, sino que además otra persona la supervisará. El control de calidad en una traducción profesional es sin duda mucho más exhaustivo.

Por otra parte, la traducción profesional estará lista en el momento en el que la necesites: por muy extensa que sea, no habrá demoras o entregas parciales. Si un traductor o agencia pacta contigo un plazo de entrega, no dudes que lo cumplirá.

Por último, la traducción profesional puede tener otros valores añadidos si así lo deseas, como por ejemplo el servicio de maquetación. A veces no se trata solo de tener el texto traducido, sino de tener un documento exactamente igual en diseño, composición y formato que el documento original, pero en otro idioma.

¿Quieres saber un poco más sobre el método que tenemos en Okodia para entregar estas traducciones de calidad? Muy pronto en nuestro blog entraremos en detalle.

 

 

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